lunes, 18 de mayo de 2009

Monasterio de las Benedictinas de León (Carbajalas)

Dirección: Plaza Santa María del Camino. León
Teléfono de contacto: 987 25 28 66, 680 64 92 89
Propiedad del albergue: Comunidad de Benedictinas de Sta. María de Carbajal
Persona encargada de atender el albergue: Sor Ana María

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Albergue abierto desde el 1 de febrero al 15 de diciembre; en Navidades también abre los días festivos. Sólo solicitan un donativo. Cuenta con 142 plazas, exigiéndose la credencial de peregrino.
Colaboran hospitaleros voluntarios que reciben e informan debidamente a los peregrinos, sellan la credencial y, si los que llegan necesitan asistencia médica, en el monasterio hay personas tituladas para una asistencia de primeros auxilios o son orientadas hacia centros especializados. Una hermana de la Comunidad coordina esta actividad humanitaria y apostólica. Toda la Comunidad se siente solidaria de este paso del Señor por el monasterio.
Se invita a los peregrinos a participar en la liturgia (Eucaristía, Vísperas). La presencia es masiva en el rezo de las Completas. Juntamente con las hermanas recitan el himno, salmo y oración correspondiente y el canto de la Salve a la Madre de Dios, titular de esta casa. La “bendición del peregrino” y unas palabras de Madre Abadesa los anima a reemprender el camino en la próxima jornada siguiendo las huellas de quien es Camino, Verdad y Vida, Nuestro Señor Jesucristo.

1 comentario:

  1. Esta noche he dormido, bueno, es un decir.... Parece ser que ronco. Sobre las 23:30, el italiano que dormía encima de mí ha empujado fuertemente nuestra litera contra la pared mientras sus paisano ó paisanos se reían. El golpe ha sido tan brutal que me ha desvelado por completo. Cogí el colchón y me encerré en el comedor pero el ruido de la nevera me impidió conciliar el sueño. Total: sobre las 2 de la madrugada decidí andar el camino. Hoy no estoy disfrutando para nada de la jornada.
    No sé qué se puede hacer en estos casos, por mí no se preocupen, no me verán más en ningún albergue.
    Desde luego, está claro que no todo el mundo puede ser acogido cristianamente. Ó, al menos, deberían ser atados en corto.
    Luis Antonio

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